jueves, 11 de junio de 2009
En la actualidad, alrededor de 1,000 especies de aves están en peligro de extinción en el mundo, no por los depredadores naturales ni por las enfermedades, sino por la acción directa o indirecta del hombre. Los países con mayor número de especies amenazadas o en peligro de extinción son: Indonesia, 135 especies; Brasil, 123 especies; China, 83 especies; India, 72 especies; Colombia, 69 especies; Perú y Ecuador, con 65 especies cada uno y Argentina, con 53 especies.
Expertos en salud ambiental y cardiólogos de la Universidad de California del Sur, acaban de demostrar por primera vez lo que hasta ahora era apenas una sospecha: la contaminación ambiental de las grandes ciudades afecta la salud cardiovascular. Se comprobó que existe una relación directa entre el aumento de las partículas contaminantes del aire de la ciudad y el engrosamiento de la pared interna de las arterias (la "íntima media"), que es un indicador comprobado de la arteriosclerosis.
El efecto persistente de la contaminación del aire respirado, en un proceso silencioso de años, conduce finalmente al desarrollo de afecciones cardiovasculares agudas, como el infarto. Al inspirar partículas ambientales con un diámetro menor de 2,5 micrómetros, ingresan en las vías respiratorias más pequeñas y luego irritan las paredes arteriales. Los investigadores hallaron que por cada aumento de 10 microgramos por metro cúbico de esas partículas, la alteración de la pared íntima media de las arterias aumenta un 5,9 %. El humo del tabaco y el que en general proviene del sistema de escape de los autos produce la misma cantidad de esas partículas. Normas estrictas de aire limpio contribuirían a una mejor salud con efectos en gran escala.
Uno más de los efectos es el debilitamiento de la capa de ozono, que protege a los seres vivos de la radiación ultravioleta del sol, debido a la destrucción del ozono estratosférico por cloro y bromoprocedentes de la contaminación. El efecto invernadero está acentuado por el aumento de la concentración de CO2 atmosférico y otros gases de efecto invernadero como, por ejemplo, el metano.
En los países más desarrollados se producen otras agresiones, como la lluvia ácida, que comprometen la supervivencia de los bosques, situación que se pretende controlar mediante la exigencia de requisitos de calidad para los combustibles, como la limitación del contenido de azufre.
En los países menos desarrollados las masas boscosas se reducen año tras año, mientras que en los países industrializados se están recuperando debido a las presiones sociales, reconvirtiéndose los bosques en atractivos turísticos y lugares de esparcimiento.
Mientras que la tala de árboles de la pluviselva tropical ha atraído más atención, los bosques secos tropicales se están perdiendo en una tasa substancialmente mayor, sobre todo como resultado de las técnicas utilizadas de tala y quema para ser reemplazadas por cultivos. La pérdida de biodiversidad se correlaciona generalmente con la tala de árboles.
Es preciso aclarar que la deforestación o destrucción de bosques y selvas es provocada de manera directa por la misma naturaleza y la acción del hombre, en su constante interés por mejorar sus condiciones de vida como alimentación, vivienda, vías de comunicación, entre otros. Acciones como la tala inmoderada, el uso cada vez más frecuente de áreas rosadas para actividades agrícolas o ganaderas, así como la práctica de métodos tradicionales usados en la agricultura como la rosa-tumba-quema (debido en parte por el poco apoyo a los campesinos para mejorar sus métodos de cultivo) son las que contribuyen a acrecentar esta problemática. La otra causa que no es probable y por lo mismo considerado como factor indirecto, tiene que ver con lo político, social y económico, mismos que dan lugar a la mayoría de los factores directos ya descritos. La trascendencia de esta problemática va más allá de la disminución de la capa verde de nuestro planeta. Los bosques y selvas son el pulmón de la tierra, determina la gran biodiversidad que existe y mantienen un perfecto equilibrio en los ecosistemas. Todos los problemas derivados de este tema ecológico coinciden drásticamente en otro de gran relevancia como lo es el calentamiento global provocado por los actuales cambios climáticos, que tanto daño han causado al manifestarse a través de fenómenos naturales como la de "EL NIÑO" por ejemplo. Inundaciones, incendios forestales, pérdida de especies animales y vegetales, sequías prolongadas y otras consecuencias, nos deben detener a pensar y reflexionar lo que estamos haciendo los seres humanos por nuestro planeta. El efecto de nuestras acciones no se resuelven mágicamente, por eso es preciso desarrollar en todos una conciencia ecológica. pensar en acciones de desarrollo sustentable que garanticen la preservación de los recursos naturales a las generaciones venideras son los retos que nos debemos trazar prioritariamente. No hay tiempo que esperar.
Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Deforestaci%C3%B3n"
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Fumar es una práctica donde una sustancia, comúnmente tabaco, es quemada y el humo se prueba o inhala principalmente como uso de drogas recreativas debido a que la combustión desprende las sustancias activas de las «drogas» tal como la nicotina, la cual es absorbida por el cuerpo a través de los pulmones. El acto de fumar también puede formar parte de distintos rituales, inducir algún trance o alcanzar «iluminación espiritual». El método de fumar más común en la actualidad es a través de cigarrillos, principalmente aquellos manufacturados industrialmente aunque también están disponibles algunos enrollados a mano. Otras formas de fumar, aunque no son tan comunes es a través de pipas, hookas y bongs.
La acción de fumar puede remontarse hasta el año 5000 a.C. aproximadamente y está registrada en diferentes culturas alrededor del mundo y estaba asociado con ceremonias religiosas. Después de la exploración y conquista de América por parte de los europeos, la práctica de fumar tabaco se dispersó rápidamente al resto del mundo. En regiones como India y el África subsahariana se mezcló con las prácticas existentes (principalmente fumar cannabis). En Europa marcó el inicio de una nueva actividad social y la introducción de una actividad desconocida hasta ese entonces.
La percepción cultural que rodea al acto de fumar ha variado conforme el paso del tiempo y entre un lugar y otro: sagrado y pecaminoso, sofisticado y vulgar. Es sólo hasta nuestros días, y principalmente en países industrializados, en que fumar ha comenzado a verse con un aspecto negativo. Estudios médicos han probado que fumar es causa de enfermedades tales como cáncer de pulmón, paro cardiaco y Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, así como defectos de nacimiento. Debido a los comprobados daños a la salud, muchos países han establecido altos impuestos a los productos relacionados con el tabaco conjuntamente con campañas para dejar de fumar en un intento de frenar este hábito. Muchos países, Estados o ciudades han impuesto del mismo modo prohibiciones en edificios públicos donde no está permitido fumar. A pesar de los esfuerzos, los países europeos tienen los índices más altos de fumadores ocupando 18 de las 20 posiciones de acuerdo a una lista publicada por ERC, una empresa dedicada al estudio del mercado. En esta misma lista Grecia aparece a la cabeza, promediando 3.000 cigarrillos por persona en el año 2007.